La búsqueda del tesoro puede ser cursi, pero cuando hay tan poco que hacer, esto podría ser una forma segura de hacer que tu pareja se sienta amada en el Día de San Valentín. Compra pequeños obsequios, como chocolates y detalles, escóndelos por toda la casa, dándole a tu otra mitad una pista que los llevará a los escondites de cada uno.

