Esta Fariña no depende de nada ni de nadie y vuela alto por sí sola. No traerá a la memoria ni la estructura de la novela ni el tono de la serie –ni falta que le hace-; pero tiene todos los elementos necesarios para ser lo que es por derecho propio: un muy buen espectáculo que aúna disciplinas diversas para armar un todo con entidad propia que, o mucho me equivoco, o comienza un largo y …